Tendedero
Pondré al aire mis palabras,
que se venteen en su soledad;
ya sé que no se ven,
que no se pueden ni tocar;
son tan sólo sueños
al mediodía, a la medianoche;
son tan sólo deseos
de mis manos, de sus lluvias.
jueves, 7 de febrero de 2013
miércoles, 6 de febrero de 2013
Día 68
Graffitis
Sin alas,
sin cielo,
sin libertad;
atrapado en un muro,
cautivo en una dimensión,
mudo entre el ruido,
mirada sin horizonte...
como las gentes de ciudad,
como una palabra sin voz,
como un deseo sin sus manos.
Sin alas,
sin cielo,
sin libertad;
atrapado en un muro,
cautivo en una dimensión,
mudo entre el ruido,
mirada sin horizonte...
como las gentes de ciudad,
como una palabra sin voz,
como un deseo sin sus manos.
martes, 5 de febrero de 2013
Día 67
Jugando con libros
Fui de Viento
Contra un Muro de Sal,
unos Monólogos de silencio,
unas Palabras de Luna
entre Juegos de Olvido.
Y, no, no soy poeta
si mis versos suspiran
callados entre libros,
si mis poemas los silueteo
con tiza en la lluvia.
No, no soy poeta;
soy un silencio de mi voz,
una página sin nombre,
unas palabras perdidas,
unas manos que derraman
su vacío en la soledad.
Fui de Viento
Contra un Muro de Sal,
unos Monólogos de silencio,
unas Palabras de Luna
entre Juegos de Olvido.
Y, no, no soy poeta
si mis versos suspiran
callados entre libros,
si mis poemas los silueteo
con tiza en la lluvia.
No, no soy poeta;
soy un silencio de mi voz,
una página sin nombre,
unas palabras perdidas,
unas manos que derraman
su vacío en la soledad.
lunes, 4 de febrero de 2013
Día 66
Un paseo a las tres
Cada día, un instante,
un espacio para las palabras,
un paseo a las tres
que retiene la mirada,
rutinas en el camino
que no dejarán huella
en el asfalto, gentes
que no tienen nombre,
voces y risas entre el viento,
confidencias recontadas
cada tarde a las tres.
Cada día, un instante,
un espacio para las palabras,
un paseo a las tres
que retiene la mirada,
rutinas en el camino
que no dejarán huella
en el asfalto, gentes
que no tienen nombre,
voces y risas entre el viento,
confidencias recontadas
cada tarde a las tres.
domingo, 3 de febrero de 2013
Día 65
Calles
Una calle de...
de cualquier lugar,
de una ciudad;
una calle de soledad,
de secretos entre bolsillos,
de pasos en el silencio,
de ecos en las miradas.
Una calle de...
Valencia, París, Barcelona;
de cualquier ciudad,
de otro lugar;
una calle de abrazos,
caricias y besos; una calle
de palabras en el pasado.
Una calle de...
de cualquier lugar,
de una ciudad;
una calle de soledad,
de secretos entre bolsillos,
de pasos en el silencio,
de ecos en las miradas.
Una calle de...
Valencia, París, Barcelona;
de cualquier ciudad,
de otro lugar;
una calle de abrazos,
caricias y besos; una calle
de palabras en el pasado.
sábado, 2 de febrero de 2013
Día 64
La aldaba
Hay cosas que llaman cuando yo no estoy,
cosas que no sé escribir en el viento,
que mis manos no pueden soñar,
que mi voz no sabe gritar en un poema.
Hay cosas que no llego a entrever,
que pierdo en el andar vagabundo,
que olvido entre mis miradas;
cosas que caen en el vacío de la soledad,
cosas que la nostalgia atrinchera en la piel,
cosas que buscan su sitio en el pasado.
Hay cosas que llaman cuando ya me he ido,
cosas que no vuelven por mucho que las nombres;
cosas, hay cosas... personas que quieres
y no sabes cómo decírselo.
Hay cosas que llaman cuando yo no estoy,
cosas que no sé escribir en el viento,
que mis manos no pueden soñar,
que mi voz no sabe gritar en un poema.
Hay cosas que no llego a entrever,
que pierdo en el andar vagabundo,
que olvido entre mis miradas;
cosas que caen en el vacío de la soledad,
cosas que la nostalgia atrinchera en la piel,
cosas que buscan su sitio en el pasado.
Hay cosas que llaman cuando ya me he ido,
cosas que no vuelven por mucho que las nombres;
cosas, hay cosas... personas que quieres
y no sabes cómo decírselo.
viernes, 1 de febrero de 2013
Día 63
Rescate
Cuando tus sueños
se hallen enclaustrados,
tus palabras atadas
en las manos marchitas,
tus miradas perdidas
en horizontes inexistentes...
que te rescaten de los rincones,
de los agujeros que la piel
va tejiendo sumisa;
que te rescaten de la fragilidad
que dibujan los paisajes,
de la soledad, de la lejanía.
Cuando tus sueños
se hallen enclaustrados,
tus palabras atadas
en las manos marchitas,
tus miradas perdidas
en horizontes inexistentes...
que te rescaten de los rincones,
de los agujeros que la piel
va tejiendo sumisa;
que te rescaten de la fragilidad
que dibujan los paisajes,
de la soledad, de la lejanía.
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